Por fin tengo en mi poder fIN (Permanet Vacation), el debut largo de John Talabot. ¿Dónde coño está el house tan publicitado? Gracias a todos y a nadie, en ningún sitio. Es electrónica sin apellidos idiotas, pop mayúsculo fabricado con recursos tecnológicos y toneladas de buen gusto y de mejor hacer. En este país subsistimos gracias a los rara avis, y JB es uno de ellos, como lo fueron Madelman o Álex Martín en otros tiempos cada día más lejanos. Reconozco que apenas escuché cortes de sus cuatro primeros 12", así que ésta es su tarjeta de presentación para mí, que sale a la luz con un notable altísimo de puntuación (eso pone en mi tablilla de jurado). Felicidades, el soufflé es de hormigón armado.
"Creo que el house es un género que comercialmente ha tenido muchisima repercusión, incluso más que el techno. Es un género del que parten un montón de estilos, pero que mantiene unas cualidades que lo han hecho mutar de mil maneras a lo largo de casi 30 años y, a pesar de todo, sigue siendo reconocible. Muchas veces la gente me ha preguntado como definiría el house, y no lo sé explicar, pero sé reconocerlo cuando lo escucho. Por lo tanto, he llegado a la conclusión que más que tener unos clichés de producción, el house se define más a partir del sentimiento que genera o lo que te hace sentir (el mítico house is a feeling que decían en Chicago). Actualmente, creo que se ha convertido en un género pop, en el buen sentido de la palabra: es decir, popular, y hoy miles de productores lo utilizan tanto para producir el último single de Madonna, como para hacer hibridos con nuevos géneros como el dubstep o 2step".
John Talabot
Detrás de estas palabras hay un geniecillo barcelonés enmascarado. Ha remezclado a Glasser, Delorean, Zwicker, Aufgang, The XX, Al Usher, Blue Daisy y AFFKT. Ha grabado dos maxis , el primero para Hivern Discs, Sunshine, que ha tenido dos ediciones, y el segundo para Permanent Vacation, My Old School. Y en cartera tiene un tercero, y el esperado álbum de debut de marras. Lo suyo es un cóctel de old school disco, deep house, italo y africanismo cósmico (toma ya con la etiqueta que me acabo de sacar de la manga). Esperemos que esto sea el principio de un renacer de la paupérrima escena electrónica patria.